Festival de Cine Cubano 2010

El 15° Festival nos hace volver la mirada hacia los inicios y ver cuáles fueron nuestras motivaciones para organizar un festival como éste. En 1996 Cuba se encontraba en pleno „período especial“, tal como se le llamó a la crisis por la que atravesó tras la caída de las relaciones económicas con los entonces países del CAME y, especialmente, la Unión Soviética.

En aquel momento, la isla se encontró aislada económica y políticamente. Las imágenes de Cuba reflejadas en los medios de comunicación casi siempre la presentaban tendenciosa y tergiversadamente. Cuando el ”Grupo de Cuba“ de la ”Casa del Tercer Mundo“ comenzó a buscar la manera de cambiar esa imagen la cooperación con el Cine Foro de Höchst les pareció a los cinéfilos del grupo la solución ideal.

Un festival de cine resultó una forma relativamente fácil para dejar “hablar a la cultura cubana” por sí sola.

“Considero importante que en el centro de la imaginacion sobre un país exista algo como la cultura. Todo lo que contribuya a que la gente valorice a un pueblo, son cosas que defienden a este pueblo. Por eso, en este momento la cultura es para mi el escudo de la nación” (Daniel Díaz Torres, en: Bettina Breme: Movimientos. Der lateinamerikanische Film, Schmetterling Verlag, Stuttgart 2000).

Por varias razones, la cultura cinematográfica de Cuba nos pareció interesante. Primero, porque ya desde los años sesenta del siglo pasado alcanzó la cúspide de su fama a nivel internacional; segundo, porque como expresión artística ha llegado a tener el nivel técnico y formal más alto en Cuba; y, tercero, porque tanto las películas como toda la infraestructura cinematográfica ha sido considerable para un país tan pequeño: ahí está uno de los festivales de cine latinoamericano más desarrollados de América Latina y uno de los más grandes a nivel mundial, además de otros festivales menos conocidos. También existen dos escuelas de cine, entre ellas la reconocida Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) –fundada, entre otros destacados intelectuales, por el colombiano Gabriel García Marquez–; también está el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC); la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana y varias publicaciones especializadas en cine. Todo esto testimonia un clima absolutamente favorable para el séptimo arte. Otro aspecto que se debe mencionar es que la producción fílmica cubana se ha venido caracterizando por una mirada extraordinariamente crítica hacia la realidad social de su propio país. Esto se manifestó, por ejemplo, en la obra del más famoso director cubano, Tomás Gutiérrez Alea, quien, lamentablemente, falleció al iniciarse nuestro primer Festival de Cine Cubano.

Mirando hacia el pasado, nos damos cuenta de que la perspectiva de los directores cubanos influyó de manera definitiva en el carácter de nuestro Festival y su evolución, de tal manera que, a largo plazo, nos ha llevado a una tendencia de reorientación. Mientras dominaba al principio el carácter político, el cine cubano ofrece hoy día una plataforma cultural que posibilita una reflexión y un debate críticos.

Desde el principio, el Festival ha contado con un gran número de espectadores, un público fiel que ve con entusiasmo las nuevas películas y los programas especiales. Nuestros invitados cubanos y alemanes –cineastas, actores y escritores–, hacen posible un intercambio cultural y vivo a través de las múltiples charlas y eventos que se ofrecen, además de las proyecciones fílmicas.

Nuestros cooperadores regionales e internacionales comparten el interés por el cine cubano, y gracias a su apoyo contribuyen a hacer realidad un Festival de esta magnitud. Aparte de las cooperaciones del Estado de Hesse y los cine foros en las ciudades de Lich y Weiterstadt, contamos también con el Festival Iberoamericano Muestra en la ciudad de Passau, el Latin American Film Festival (LAFF) de Utrecht, el Festival de Cine Internacional de Innsbruck, y la serie de películas cubanas en el Barbican Arts Centre de Londres, dirigida por Anne Cross.

A lo largo de los años se han creado fuertes lazos con el ICAIC, la EICTV, el Festival de Cine Pobre en Gibara y la Muestra de Nuevos Realizadores en La Habana. Desde 2009 la selección de cortos de la Muestra sirve como fundamento para otorgar el Premio al mejor Corto, con un monto en metálico de 500 € y que resulta una forma de brindar una plataforma al joven cine de Cuba y promover, al mismo tiempo, la creación de las nuevas generaciones.

Hoy día el Festival de Cine Cubano está plenamente arraigado en la vida cultural de la ciudad de Höchst, y más allá de la comunidad minoritaria pero muy presente de los hispanohablantes. Es conocido en toda la región del Rin y del Meno, pues muchos espectadores vienen de muy lejos. Más que un espacio de exhibición fílmica, es un lugar de encuentro y debate, con lo que se fortalece el intercambio cultural entre los alemanes y los latinoamericanos de la región.

Con la crisis de los años noventa del siglo pasado, la situación del cine cubano se vio afectada. Tal como en otros países del llamado Sur, faltan los recursos para producciones costosas, se buscan coproducciones y en vez de producir en formato de 35 mm se recurren a alternativas digitales y de bajo costo. Las energías creativas se centran cada vez más en documentales y cortos, razón por lo cual en nuestro Festival se exhiben muchos documentales y cortos nuevos.

El 25 de mayo, un día antes de la inauguración del Festival, se presentará en la “Sachsenhäuser Fabrik“ el grupo cubano de salsa Sonoc de Las Tunas.

El 26 de mayo se inaugurará el Festival con una exposición fotográfica de la artista Yildiz Köremezli-Erkiner y el estreno en Alemania de la película La Anunciación, cuya presentación estará a cargo de su protagonista, Hector Noas. En el transcurso de los diez días del Festival, también tendremos el honor de recibir a Fernando Pérez, con su más reciente película, José Martí, el ojo del canario; a Carsten Möller, director de Der zweite Blick – Social Club Buena Vista; a la protogonista Anna Rodríguez y la directora Rosio Hanisch de Rosa negra; a Yumey Besú de la Muestra de Nuevos Realizadores y a Reinier Pérez-Hernández, editor de la Casa de las Américas de La Habana. Aparte de nuevas producciones, como Ciudad en rojo, de Rebeca Chávez; Hijos de Cuba, de Andrew Lang, también proyectaremos dos películas de música dentro de nuestro programa especial “Afrocuba“, entre otras, las películas Reyita de Olivia Acosta y Elena Ortega, Si me comprendieras de Rolando Díaz y La raza de Eric M. Corvalán.

La joven Cuba está presente con el documental Revolution (Premio al Mejor Documental en la Muestra de Jóvenes Realizadores 2010), de Mayckell Pedrero, que fue muy discutida en Cuba. Pero también se podrán apreciar clásicos del cine cubano, como La Bella de la Alhambra, de Enrique Pineda Barnet.

Se otorgará el II Premio Kurzfilmpreis Junger Cubanischer Film para un corto del programa de la “Muestra de Nuevos Realizadores 2009”, que seleccionará un jurado de jóvenes estudiantes del sector cinematográfico.

El Festival de Cine Cubano es promocionado por la Promoción de Filmes de Hesse y es miembro de la Iniciativa de los Festivales de Cine de Hesse.

Agradecemos sobre todo el apoyo de María Padrón, del ICAIC, de Claudia von Alemann, de Fernando Pérez y de Yumei Besú („Muestra de nuevos realizadores“). La proyección de la película José Martí, el ojo del canario, se realiza en colaboración con el Instituto Cervantes de Fráncfort del Meno.